INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACIÓN DOCENTE Nro 84
17 de Agosto: Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín
La gesta sanmartiniana y la construcción de una argentinidad plural
Nos convocamos en esta fecha patria para reflexionar sobre la figura de José de San Martín desde una perspectiva crítica, situada y comprometida con los desafíos de nuestro tiempo. Recordar el paso a la inmortalidad del Padre de la Patria en el Instituto Superior de Formación Docente N.º 84 no es un mero cumplimiento del calendario académico; es una oportunidad pedagógica para volver a preguntarnos qué significa ser argentinos y sobre qué valores construimos nuestra libertad y nuestra identidad colectiva.
San Martín no fue únicamente un estratega militar sin igual; fue el conductor de un proyecto político y social profundamente humano y transcultural. Lideró una gesta que articuló a hombres y mujeres de los más diversos orígenes bajo una misma causa emancipadora: la independencia continental. Sin embargo, pensar su legado en el siglo XXI nos exige superar las visiones simplificadas y edulcoradas que la historia oficial construyó durante décadas.
En los últimos tiempos, diversos debates internacionales sobre la identidad argentina —reavivados y visibilizados masivamente tras el Mundial de Fútbol FIFA 2026 — nos han confrontado con cuestionamientos externos e internos sobre los sesgos raciales y las representaciones de nuestro país. Estas discusiones nos obligan a interpelarnos colectivamente: ¿quiénes somos verdaderamente los argentinos y de qué manera nos narraron y nos narran ante el mundo?
Durante mucho tiempo, el relato escolar y cultural hegemónico construyó la idea de una Argentina homogénea y predominantemente europea, invisibilizando o relegando al olvido las profundas raíces afro, mestizas e indígenas que cimentaron nuestro suelo. Pero al revisar con rigor el proceso de liberación sudamericana, nos encontramos con una verdad insoslayable: la independencia no la conquistó una elite uniforme, sino que se logró con el esfuerzo, el compromiso y la sangre de una patria constitutivamente plural.
Más de un tercio de las tropas que cruzaron la cordillera en el Ejército de los Andes eran libertos y afrodescendientes que conformaron los emblemáticos batallones de infantería N.º 7 y N.º 8. Detrás de las grandes victorias militares estuvieron miles de hombres y mujeres marginados que encontraron en la causa sanmartiniana la posibilidad real de conquistar su propia libertad. Héroes como el sargento Juan Bautista Cabral, de origen afro, o líderes como María Remedios del Valle, encarnan ese heroísmo que la historia tradicional pretendió matizar. El propio San Martín supo reconocer y valorar ese rol insustituible, refiriéndose a los soldados afrodescendientes con sincero respeto y afecto como sus mejores tropas.
Reconocer el racismo estructural, las invisibilizaciones históricas y las deudas del pasado no debilita nuestra identidad nacional; por el contrario, la enriquece, la fortalece y la dota de veracidad. Nos enseña que la argentinidad no pertenece a un único grupo ni a un estereotipo prefijado. Ser argentino es el resultado de un entramado complejo y diverso de historias, etnias y culturas que lucharon juntas por la justicia, la libertad y la dignidad.
Como comunidad académica, y especialmente como futuros educadores y formadores de docentes, el mejor homenaje que podemos rendirle al General José de San Martín no consiste solo en evocar sus batallas en los libros de texto. Nuestro compromiso cotidiano debe ser abrazar y promover una Argentina diversa, justa e inclusiva. Que su ejemplo de unidad en la diversidad nos guíe en cada aula para seguir construyendo una educación pública donde la argentinidad sea sinónimo de memoria, equidad, rechazo absoluto a la discriminación y respeto irrestricto por los derechos humanos.